lunes, octubre 23, 2006

CARTA DE NUESTRA PRESIDENTA AL DIRECTOR DEL DIARIO LA TERCERA

Señor
CRISTIÁN BOFILL
Director de La Tercera
Presente.-


Estimado Director:

Junto con saludarlo, solicito a Ud. rectificar una grave afirmación formulada en el cuerpo Reportajes del domingo 15 de octubre. En la página 6, en marco de una nota sobre RR.EE., se indica que hace tres años, en mi calidad de Canciller, “creía que se debía apoyar a Washington, porque no hacerlo pondría en riesgo el Tratado de Libre Comercio, un objetivo estratégico para Chile. Pero perdió la batalla. Lagos optó por oponerse a George W. Bush, aun a costa de poner en riesgo el acuerdo”.

Tal aseveración es completamente falsa. Nunca, en la inmensa cantidad de reuniones que realizamos ni en las numerosas y largas conversaciones telefónicas que tuve con personeros nacionales y extranjeros, emití alguna preferencia que apoyara la invasión de Irak.

El Gobierno como un todo -incluyendo al Presidente Lagos, a su Canciller y a los Embajadores y funcionarios del ámbito multilateral que participaron en los análisis y en la decisión que adoptó Chile- tuvo una postura única e invariable, que consistió en postular que la decisión que se tomara debería reunir el consenso del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Y éste nunca se produjo en torno a un ataque a Irak.

Incluso, cuando se planteó una resolución sobre el uso de la fuerza, en nombre de Chile tuve la responsabilidad de representar a mis pares que no se habían agotado todas las posibilidades de búsqueda de una solución pacífica. Ello lo hice no sólo por la obligación de mi cargo, sino con total convicción.

Lo digo con firmeza y con la frente en alto, porque el tiempo nos ha dado la razón a todos los que defendimos la opción de la paz y, al mismo tiempo, sostuvimos que nuestra decisión no tendría porqué tener represalias de tipo económico. Es cierto que recibimos “advertencias”, pero me encargué personalmente de responder que actuaríamos sobre la base de principios y que los temas iban por carriles separados.
Creo que en vez de lucubrar sobre diferencias inexistentes –claramente producto de la imaginación de personas que no estuvieron en las instancias de decisión-, es tiempo de reconocer el brillante trabajo diplomático realizado por nuestra Cancillería, que apoyó sólidamente al Presidente de la República para adoptar una resolución que nos interpretó a todos los chilenos y que hasta hoy nos llena de orgullo.

Atentamente,
SOLEDAD ALVEAR V.
Senadora de la República
Santiago, 16 de octubre de 2006.-

lunes, octubre 09, 2006

Cursos de Alfabetización Digital

Santiago, 14 de Septiembre de 2006


Señor
Presidente Comunal del PDC
Presente



Ref. Cursos de Alfabetización Digital.


Estimado camarada:

El proceso de renovación y modernización de nuestro Partido, contempla la incorporación al trabajo regular de nuestra organización, de las técnicas y mecanismos básicos que nos proporciona la computación y el Internet.

Se trata de que toda la dirigencia del Partido sepa utilizar las cosas básicas de un computador, de tal modo que pueda recibir y manejar el correo electrónico, administrar su casilla de correo y acceder a las paginas WEB más interesantes para un dirigente político.

Para estos efectos la Comisión de Formación del PDC y el Centro de Estudios Laborales Padre Hurtado. (CELAH), han generado un Curso de Alfabetización digital, que se desarrollará el Sábado 28 de Octubre (el plazo de inscripción vence el 20 de Octubre).

Este curso se ofrece a dirigentes comunales del PDC de las Regiones Metropolitana y Sexta Región. La matrícula contempla sólo treinta vacantes pues el curso se realizará en un Laboratorio Computacional especial.

Si Ud. El Secretario Comunal o algún miembro de la Directiva Comunal esta interesado en inscribirse en este curso, le rogamos hacerlo con la Secretaria de la Comisión de Formación Srta. Constanza Tobar a su celular No. 09,5315301 o al correo electrónico “formacionpdc@gmail.com“.

En la confraternidad demócrata cristiana, le saludan Atentamente a Ud.



Moisés Valenzuela
Secretario Nacional PDC

Guillermo Sandoval
Director Ejecutivo CELAH

Carlos Dupre
Presidente Región Metropolitana

Gutenberg Martínez
Presidente Comisión de Formación

Cursos de la Academia Virtual

Santiago, Septiembre 12 de 2006


Señor
Presidente Comunal del PDC
Presente


Estimado camarada:

La presente tiene por objeto informar a Ud. de la Primera Convocatoria de Cursos de Formación Básica para simpatizantes, premilitantes y militantes de la Democracia Cristiana.

Estos cursos son ofrecidos por la Comunidad de Formación que a instancia de la Directiva Nacional del PDC y su Comisión de Formación, han constituido las siguientes instituciones: Partido Demócrata Cristiano. Comisión de Formación PDC. KAS, ICHEH, CPU, CELAH, CAS y ODCA.

En el caso de esta convocatoria, la coordinación del curso y la evaluación de cada participante será responsabilidad del ICHEH.

Esta Comunidad de Formación, a partir del aporte de ODCA ha creado la Academia Virtual de Formación vía Internet, la que ofrecerá a partir del mes de Octubre el Primer Curso de Formación Virtual, que esta compuesto por dos módulos en multimedia.

El Consejo Nacional del PDC ha resuelto que estos cursos, serán reconocidos como los que el Estatuto exige a un premilitante para pasar a la condición de militante.

Quien quiera participar en este primer curso virtual por Internet, deberá tomar contacto a través del sitio WEB “www.formaciónhumanistacristiana.cl”, donde se le indicará como presentar su postulación, después de lo cual recibirá su clave de ingreso al sistema y el nombre del Monitor que coordinara el respectivo curso.

Estos cursos tienen un sistema de evaluación objetivo a cargo del ICHEH. Los alumnos que hayan aprobado los cursos recibirán un Diploma y su aprobación será informada al Registro Nacional de Militantes y a la Secretaría Comunal respectiva.

Si Ud. conoce premilitantes en proceso, simpatizantes e independientes interesados en esta experiencia de formación, solicitamos les informe de esta iniciativa, que se enmarca en el proceso de modernización y renovación partidaria.

El plazo de inscripción vence el 30 de Octubre del presente año.

En la fraternidad demócrata cristiana, le saludan...



Soledad Alvear
Presidenta Nacional del PDC



Otto Boye
Presidente del ICHEH



Comisión de Formación PDC

12 de octubre: Fundación de la Falange



Desde la Convención del Partido Conservador del año 1932, en que se defendía el capitalismo liberal duramente criticado por los Papas, ya se presentan serias y profundas discrepancias al interior de dicho partido. Muy pronto, estas diferencias serán especialmente significativas desde el punto de vista generacional, esto es, entre la conducción adulta y un grupo importante de la juventud. Estos jóvenes, en su mayoría, reciben una importante influencia de la Asociación Nacional de Estudiantes Católicos (ANEC), que es dirigida desde 1928 por el Presbítero Oscar Larson, a la vez que muchos también participan en los círculos de estudio del padre Fernando Vives. Su principal inspiración es el pensamiento social de la Iglesia Católica. Son los años de polémica acerca de la militancia y obligaciones de los católicos en relación al Partido Conservador, cuestión que se salda definitivamente en 1934 al darse a conocer la carta del entonces Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pacelli (futuro Papa Pío XII), dirigida al Episcopado chileno. En esta carta se establece que los católicos tienen libertad para militar en cualquier partido que no contradiga sus principios y no violente sus conciencias.
No obstante, en ese momento, los jóvenes Bernardo Leighton, Ignacio Palma, Manuel Garretón, Eduardo Frei, Radomiro Tomic y Rafael Agustín Gumucio, postulan luchar al interior del Partido para lograr su rectificación y real preocupación por la cuestión social, razón por la cual ingresan a él.

Este deseo, poco a poco se va esfumando. Así, en el año 1935 se establece el llamado Movimiento Nacional de la Juventud Conservadora que preside Bernardo Leighton G., lo que constituye la primera expresión evidente del nuevo movimiento que germina. Se trata de los nuevos horizontes que comienzan a guiar a este grupo de jóvenes, mayoritariamente de estratos sociales medios, que se sienten plenamente identificados con las Encíclicas Sociales, que buscan superar constructivamente la cuestión social y la pobreza y que se plantean alternativamente ante el país, calificando la crisis nacional no sólo desde el punto de vista socio-político, sino también espiritual y moral. Como ilustración de la motivación y opción de estos jóvenes, cabe recordar que en 1934, en el primer número del periódico Lircay, al cual la mayoría de ellos estaban ligados, se sostiene que el anhelo básico de los estudiantes de avanzada es el de ser "descaradamente católicos".
El año 1937 se forma la Falange Nacional como un organismo de propaganda ligado y a la vez paralelo al Movimiento Nacional de la Juventud Conservadora. Los militantes de este nuevo organismo son liberados de la obligación de militar en el Partido Conservador.
Los dos primeros grandes hitos de la Falange Nacional son el nombramiento de Bernardo Leighton como Ministro del Trabajo en el segundo gobierno de Arturo Alessandri en 1937 y, el mismo año, la elección de diputado de Manuel Garretón W., uno de los líderes falangistas. El año 1938 renuncia Bernardo Leighton al Ministerio por su discrepancia frente a la incautación de un número de la revista de humor político "Topaze", que le molesta al Presidente Alessandri, quien ordena la medida.


La ruptura definitiva entre el Partido Conservador y la Falange Nacional se produce como resultado de la campaña presidencial de 1938, en la que la nueva organización política no apoya al candidato derechista Gustavo Ross y declara libertad de acción. En las elecciones triunfa el abanderado del Frente de Acción Popular (FRAP), Pedro Aguirre Cerda, y la directiva máxima del Partido Conservador culpa a los jóvenes de la derrota de Ross y declara en "reorganización" el movimiento juvenil conservador y falangista. Esto es rechazado por los jóvenes, los que rompen formal y definitivamente con el Partido, declarándose como organización política independiente. Nace la Falange Nacional, cuyo primer presidente es Manuel Garretón W. (1938).

Texto extraído del sitio del Partido Demócrata Cristiano.
Fotos Gentileza de www.memoriachilena.cl.

jueves, octubre 05, 2006

La Democracia Cristiana Escucha a Rancagua está en marcha

Con la presencia de Andrés Jouannet secretario ejecutivo de la comisión nacional del V congreso por el cambio y del presidente (s) del partido Sergio Micco se realizó el primer encuentro “La Democracia Cristiana escucha a Rancagua” contando con la participación como panelistas de los Pastores Evangélicos Renato Silva, Patricio Correa y el Vicario de la catedral padre Hugo Yánez Canales.


Fue mucho tiempo el que los demócratas cristianos de Rancagua esperamos participar nuevamente en un congreso ideológico, y este 28 de septiembre iniciamos este largo pero imprescindible recorrido hacia la renovación de las ideas y actualización de la mirada que debemos tener de los nuevos temas que son de interés para toda la ciudadanía.

Siendo las 20:00 comenzó a llegar la militancia interesada en participar de este proceso, algunos con el recuerdo añorado de aquellos congresos en los que alguna vez participaron activamente aportando lo suyo en ellos, reviviendo y evocando los acuerdos y puesta en práctica de cada uno de ellos, otros con la curiosidad de saber que pensarán ó que opinarán de las democracia cristiana y sus militantes los panelistas que intervendrán en este encuentro, otros los más jóvenes ansiosos de participar a lo mejor por primera vez de un evento de estas características, pero todos con la convicción de que este proceso es absolutamente necesario para encaminar a nuestro partido a un futuro claro y con arraigo en la sociedad.

Echas las presentaciones de los participantes por el presidente provincial de Rancagua Mario Quijada Silva y sabiendo que la fórmula establecida para esta primera etapa del congreso es de escuchar y guardar silencio, los militantes de Rancagua esperaron atentamente las intervenciones de los panelistas invitados a este foro moderado por el secretario ejecutivo de la comisión organizadora nacional camarada Andrés Jouannet, quien dio inicio al foro con la intervención del pastor Renato Silva el que agradeció la invitación extendida por el partido para participar en este encuentro y plantear la “conveniencia de que la DC mire al mundo evangélico como nosotros miramos esperanzados a la DC” , luego intervino el pastor Patricio Correa quien manifestó la concordancia que la DC tiene con el mundo evangélico en temas valóricos tales como la familia como pilar fundamental de la sociedad, la defensa y promoción de la vida y los medios para alcanzar el bien común, luego intervino el padre Hugo Yánez quien hizo un análisis global de cómo ve a la DC el personalmente, la Iglesia Católica y la gente en general, profundizando en que espera de la DC para el futuro (El documento completo de su intervención está publicado en este blog).
Finalmente cerró este acto el Presidente (s) del partido camarada Sergio Micco quien invitó a todos los presentes a reflexionar sobre lo escuchado y seguir trabajando en el fortalecimiento del congreso y de nuestro partido.
Mario Quijada Silva.

domingo, octubre 01, 2006

Intervención Padre Hugo Yáñez C. en el primer encuentro "La Democracia Cristiana Escucha a Rancagua."


PARTIDO DEMOCRATA CRISTIANO
CONGRESO IDEOLOGICO

Hacia un testimonio de servicio y fraternidad




Pbro. Hugo Patricio Yáñez Canales


Se ha solicitado a distintas instancias políticas, ideológicas, culturales, empresariales o religiosas un aporte para la realización del Congreso Ideológico de la Democracia Cristiana. De por sí, es altamente valiosa esta iniciativa, que debiera agradecerse por las proyecciones que ello importa: contribuir de manera crítica, pero propositiva al engrandecimiento del país, a la búsqueda del Bien Común y, de paso, impulsar y motivar un compromiso creciente de servicio al prójimo, especialmente de los más necesitados, por parte de un partido político de la importancia histórica e impronta socio-cultural como lo es la Democracia Cristiana.

Se nos piden dos aportes concretos: ¿Cómo vemos al Partido? ¿Qué esperamos del Partido? Por cierto que la primera pregunta conllevará un gran cúmulo de respuestas, visiones y perspectivas por parte de todos los requeridos, en el país y en nuestra Región. Me atrevo a suponer que las respuestas serán concordantes en muchos aspectos, con algunas variantes. Sin embargo, espero entregar hoy más espacio a la segunda pregunta acerca de lo que yo espero, de lo que la Iglesia espera, de lo que el país espera de la Democracia Cristiana.


¿Cómo veo a la Democracia Cristiana actualmente?:

Mi impresión personal, y la de algunos sacerdotes y laicos que logré consultar en estos días, es básicamente que la DC ha perdido el ímpetu del humanismo cristiano, la mística que se desprende (hablo en presente) de las enseñanzas de Mounier y de Maritain, los grandes y permanentes maestros. Creo que el Partido llegó a ser más valiente, más profético, más audaz en décadas anteriores, en particular aquella que presenció el ascenso de los jóvenes, de los obreros, de las mujeres, de los campesinos y de los pobladores que protagonizaron la Marcha de la Patria Joven y llegaron al Gobierno con Eduardo Frei Montalva. Seré crudo, pero se me ha pedido ser claro: un sacerdote me confiaba hace pocos días su percepción acerca de que la DC se ha “casado” y hasta se ha “vendido” al modelo neo-liberal. Y postulaba que los maestros ideólogos eran más críticos y punzantes frente a las injusticias y a la miseria. El mismo religioso afirmaba del Partido que actualmente “no calienta a nadie”, porque aparece siempre sin definición ante los problemas, o llega tarde a ellos. Está como sentado, incómodamente, entre dos sillas: la derecha y la izquierda.

Lo anterior creo que debe conducir a un necesario y urgente rescate de las riquezas ideológicas contenidas en el Humanismo Cristiano y en la Doctrina Social de la Iglesia, salvaguardando el criterio de que la DC no es, ni es deseable que sea, un partido confesional. Esa polémica ya se cerró hace décadas en nuestro país, por suerte. Pero no impide que la DC se nutra constante y permanentemente de esas poderosas fuentes de contenido, para saber denunciar a tiempo las injusticias y proponer oportunamente las soluciones. Considero preocupante que la DC “llegue tarde”, o pierda espacios, o sea incapaz de situarse adecuadamente ante los temas emergentes o nuevas coyunturas. La década de la Patria Joven, de los bullentes años 60, ya no son los tiempos globalizantes y desafiantes de esta primera década del siglo XXI. La ausencia, o escasa figuración, de líderes juveniles secundarios cercanos a la DC o militantes de ella en las recientes manifestaciones estudiantiles es una clara advertencia al respecto. Sin definiciones oportunas y sin posiciones más precisas y definidas, la Democracia Cristiana corre el riesgo de seguir perdiendo espacios e influencias, en una perspectiva de legítimo y sano acceso y uso del poder, especialmente en el ámbito de las reivindicaciones y demandas populares, como las que hemos presenciado en estos meses recientes.


¿Qué espero de la Democracia Cristiana?:

¡¡Mucho!! La Democracia Cristiana representa un espacio específico en nuestro país, no sólo político, sino que también social y cultural. Una especificidad que le brinda su inspiración humanista cristiana, en la que también pueden convivir hombres y mujeres que no sean cristianos, incluso que no sean creyentes. Pero que no le impide alimentar su acción a partir del Humanismo Cristiano y la Doctrina Social. Estimo que la DC debe saber acompañar a los chilenos y chilenas en esta nueva etapa que vive el país y la humanidad.

Espero que la Democracia Cristiana sea lo que siempre quiso ser, desde los tiempos de la Falange: un factor crítico y hasta rupturista con el orden mundial vigente, en todas sus vertientes ideológicas que no conducen a la felicidad y al bienestar del hombre. Tal vez eso se apreciaba de mejor manera en tiempos de la Guerra Fría, pero hoy también podemos ver injusticias y desigualdades, incluso peores que años atrás. Hasta podríamos hablar más apropiadamente de un “desorden mundial vigente”. Este rupturismo no es una idea propia que se me ocurra en este momento. Lo postulaba Jaime Castillo Velasco, gran inspirador ideológico.

Espero que la Democracia Cristiana tenga siempre una actitud crítica frente al valor y al ejercicio de la Democracia, de manera responsable pero audaz. Que comprenda que la Democracia en sí no es un fin, pero sí al parecer el mejor medio que hoy existe para lograr la felicidad y el bienestar humanos y como forma de organización política. Que le otorgue siempre a la Democracia un sentido social y un espíritu solidario. Que tienda siempre hacia la construcción de una sociedad con mayores cuotas de justicia y solidaridad.

Espero que la Democracia Cristiana se sienta llamada a construir junto a otros sectores, y no de modo solitario o aislado, la gran tarea del ideal democrático para un país con crecientes niveles de justicia y equidad. Que ayude a superar, pero de verdad, las trabas institucionales que aún subsisten para el arribo a una democracia plena y participativa.

Espero que la Democracia Cristiana sea capaz de superar la idea de una búsqueda afanosa e individualista de la propia conveniencia, por sobre la búsqueda honesta y denodada por el Bien Común, porque como decía Don Jaime, hoy por hoy corren muchos “vientos de ferocidad individualista”.

Espero que la Democracia Cristiana asuma firmemente la necesidad de una gran política de participación para la resolución de los numerosos problemas del país, por sobre las conductas hegemónicas, mezquinas o temerosas de perder ventajas egoístas.

Espero que la Democracia Cristiana afronte con valentía la pérdida de valores y virtudes cívicas y humanas que en otros momentos históricos supo reflejar: que viva la política a partir de la vivencia de una comunidad de personas que comparten ideales y anhelos; que haga prevalecer la presencia de vínculos afectivos fuertes entre sus integrantes; que supere las sensaciones de desilusión, inercia o desgaste, de falta de motivación y de energías.

Espero que la Democracia Cristiana sea capaz de recuperar la práctica del debate amplio, abierto, fraterno y sano, de cara a los nuevos desafíos de cambio de siglo y milenio; que vuelva a vivir el ambiente de alegría y de sentido de equipo que trabaja para fines colectivos, y que prevaleció, por ejemplo, en el histórico plebiscito de 1988.

Espero que la Democracia Cristiana retome niveles de mayor vinculación con la opinión pública, con los sectores populares que le dieron su apoyo en jornadas electorales anteriores, con las organizaciones sociales y sindicales que le dieron fuerza y presencia pujante en la historia social chilena

Espero que la Democracia Cristiana brinde un eficaz testimonio de vocación política y ciudadana, con sentido de futuro, más que con una visión pragmática o inmediatista.

Espero que la Democracia Cristiana recupere con decisión y fuerza valores como la equidad, la justicia social, el diálogo sincero, la honestidad pública y privada, el humanismo trascendente, el amor al prójimo, la fraternidad y el testimonio ejemplarizador. También la superación de la “escandalosa y creciente brecha entre ricos y pobres” en nuestro país, como lo denunciaron los Obispos católicos el año pasado.

Espero que la Democracia Cristiana se haga responsable de la edificación del Bien Común, que es la última y primordial razón de ser de toda autoridad política, como lo resume el “Compendio de la Doctrina Social”, recientemente editado.[1] Que el Partido sea capaz de hacer accesible a las personas los bienes necesarios para gozar de una vida auténticamente humana.[2]

Espero que la Democracia Cristiana sea eficaz en la búsqueda de “la perspectiva del bien efectivo de todos los miembros de la comunidad civil, incluidas las minorías”.
[3]

Espero que la Democracia Cristiana sea capaz de otorgar al Bien Común su dimensión trascendente, que supere la dimensión histórica y materialista, sin desconocerlas, pero que se proyecte hacia su finalidad propia, que es la más profunda razón de ser de las personas y de sus instituciones.
[4]

Espero que la Democracia Cristiana no deje de recordar constantemente el testimonio de vida, en lo personal y en lo público, de aquellos hombres que la engrandecieron, en nuestro país y en otros lugares el planeta, donde supieron ser ejemplo para sus contemporáneos. Tal vez hoy será oportuno graficar en uno de estos prohombres las enseñanzas que dejaron a las próximas generaciones. Se trata de un gran político italiano, conductor de su pueblo tras las horas amargas de la derrota bélica de la Segunda Guerra, Alcide De Gasperi. Este político afirmaba, entre otras cosas, que “la libertad se conquista tras un largo y esforzado camino”. Supo defender con pasión y hasta con dolor la centralidad de los valores morales, a la par que salvaguardar la conciencia moral de las personas. De Gasperi pedía a sus camaradas contemporáneos en Italia: que la Democracia Cristiana sea siempre fuerza y apoyo para los creyentes; y también garantía de la libertad de las conciencias, para los no creyentes. Su testimonio de vida personal, familiar y partidista lo condujo a no mostrarse indiferente a las necesidades de los hombres. Es el testimonio de este político italiano que hoy les traigo a colación para que no lo olviden, aquellos que sabían de él; y para que lo conozcan, o se motiven por conocerlo, aquellos que no habían oído hablar de él. Fue una vida que supo expresar la valentía, la coherencia y un talante abierto y universal.



En síntesis:

Quisiera expresar, finalmente, lo que la Doctrina Social de la Iglesia espera de un partido político que lleva la denominación de cristiano, no como “apellido” sino como marca y distinción. Qué espera la Doctrina Social de la Iglesia de un laico comprometido como militante, resguardando ciertamente la no confesionalidad de este partido. Pienso que lo que viene a continuación puede ser válido tanto para un creyente como para un no creyente, porque responde a valores universales.

Que todo compromiso político militante debe ser un empeño por el servicio a los demás, especialmente a los más pobres y sufrientes.

Que esta militancia política, y más aún si se poseen cargos directivos, debe adoptar necesariamente un componente y una perspectiva moral, que conduzca cada vez más a mayores niveles de humanización y justicia, al servicio de la dignidad de la persona humana.

Que el ejercicio político en general, y del poder político en particular, debe efectuarse a partir de una gran responsabilidad y de una adecuada preparación, tanto en lo técnico como en lo valórico, resguardando la participación y la libertad de la comunidad entera.

Que toda acción política, independiente del nivel ejercido, se realice en un constante y atento discernimiento de las condiciones y circunstancias que se presenten, evaluando lo que es humanamente posible y lo éticamente realizable.

Que todo compromiso político se ajuste siempre a algunos criterios éticos fundamentales, tales como la estrecha relación entre lo que es legal y lo que es moral; la fidelidad a la propia identidad; la disponibilidad al diálogo amplio y sin exclusiones; la permanente referencia a los valores morales.

Que la adhesión a un partido político (así como a sus métodos, estrategias e instrumentos políticos) siempre responda a una opción valórica coherente. “En cualquier caso, toda elección debe siempre enraizarse en la caridad y tender a la búsqueda del bien común”.
[5]


Mis palabras finales para agradecer una vez más la posibilidad de poder expresar lo anterior. Un Congreso Ideológico no ocurre a cada momento. Es una gran oportunidad que se abre a una instancia partidaria tan importante en el escenario de la política chilena como es la Democracia Cristiana. ¡Qué no llegue tarde a los acontecimientos del país! ¡Que no llegue tarde a los dolores y a los sufrimientos de sus compatriotas! ¡Que no llegue tarde a las demandas urgentes y a los mejores anhelos de Chile!

Es la ocasión para hacerles volver la mirada a ustedes hacia aquellos seres humanos que supieron dar testimonio personal y político a través del servicio público a sus hermanos. Hombres como el ya mencionado Alcide De Gasperi, Amintore Fanfani, Konrad Adenauer o Aldo Moro, en el campo de la política. O, en otros ámbitos, Balduino I de Bélgica, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II, o los maestros de siempre: Emmanuel Mounier y Jacques Maritain, por mencionar sólo algunos.
Y es hora también de que ustedes vuelvan la mirada hacia los suyos, aquellos que dieron testimonio en Chile. No hablo sólo de los grandes líderes y conductores que el Partido tuvo en épocas anteriores, y que todos conocemos. Este Partido es también el Partido del joven Juan Millalonco, del transportista Mario Fernández, del estudiante Mario Martínez, y de tantos otros anónimos que dieron lo mejor de ellos mismos por sus ideales, y hasta dieron su propia vida por estos anhelos de una Patria grande, justa, fraterna y solidaria.


Muchas gracias.



Rancagua, Septiembre 28 de 2006



[1] Cf. “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia”. Pontificio Consejo Justicia y Paz. Ediciones San Pablo y Conferencia Episcopal de Chile. Septiembre de 2005. Nº 168.
[2] Cf. “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia”. Nº 168.
[3] “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia”. Nº 169. Las negrillas son propias.
[4] “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia”. Nº 170.
[5] “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia”. Nº 573.

domingo, septiembre 24, 2006

Invitación: La Democracia Cristiana escucha a Rancagua.

El V Congreso de nuestro partido representa una oportunidad para el fortalecimiento de la acción política de la Democracia Cristiana, esta instancia nos permitirá:

  • Potenciar el partido.

  • Renovar nuestro ideario político.

  • Abrir el PDC a la sociedad.

  • Fortalecer sus vínculos con las diversas comunidades que en ella existen en especial con los jóvenes, los líderes comunitarios, los sectores emprendedores, las nuevas organizaciones solidarias y de representación de los problemas que interesan a las personas en la sociedad actual.

  • Convocar nuevos militantes, simpatizantes.

  • Reforzar la unidad interna y los afectos entre nosotros.

  • Modernizar el partido.
Si aprovechamos bien esta oportunidad, el Congreso debe constituirse en un espacio para que entre aire nuevo y cambiemos nuestra cultura interna hacia una más fraterna y con mayor apertura a la realidad y los cambios que se han producido en nuestra sociedad.

Los objetivos del Congreso

  • Renovar nuestros planteamientos y propuestas temáticas a partir de una reflexión acerca de las nuevas realidades, a la luz de los valores y principios que nos inspiran, para responder a los requerimientos y necesidades de un mundo de nuevo, proyectándonos hacia el futuro.
  • Mejorar la forma en que la Democracia Cristiana se relaciona con la sociedad, abriendo el partido a nuevos métodos, estructuras y acciones políticas.
  • Renovar nuestras relaciones internas.
Lo anterior es en extracto de las oportunidades que nos brinda el congreso y los grandes objetivos que se nos plantean, por ello es que en Rancagua y la sexta Región queremos sumarnos a las actividades propuestas para el éxito de la primera etapa del V congreso.

ACTIVIDADES

28 de septiembre de 2006 encuentro La D. C. escucha a Rancagua con personajes relevante de la región.

Este encuentro se enmarca dentro de las actividades de la primera etapa del V congreso ideológico de nuestro partido.

Para cumplir el objetivo de recoger la opinión sobre como nos ve la ciudadanía, que espera de nosotros y cuales son los tres problemas mas importantes que la democracia cristiana debiera abordar es que hemos invitado a miembros de distintas organizaciones representativas de nuestra región, la iglesia Católica, el mundo protestante, los empresarios, representantes sociales y periodistas.

Es tiempo de escuchar, y los militantes demócrata cristianos escucharemos atentamente a los no militantes, guardaremos silencio y posteriormente entramos en un profundo proceso de reflexión.

Por ello es que la invitación está abierta para que todos los militantes del partido nos juntemos en el
Salón O´higgins a un costado de la intendencia el día jueves 28 de septiembre a las 20 horas.